
Una madre a todo dar.
(AltoImpulsoCom) – En un ser humano tener una baja estatura representa enfrentarse a muchas dificultades en un mundo hecho para personas convencionales, peor resultará aun más difícil vivir si a una baja estatura le agregamos una enfermedad en los huesos. Natural de Kentucky EE. UU., Stacey Herald vino al mundo diagnosticada con Osteogénesis Imperfecta, padecimiento que también es conocido como la “Enfermedad de los Huesos de Cristal” o “Enfermedad de los Huesos Frágiles”, y la cual le provocó solo llegar a medir escasos 73 centímetros de estatura o sea 2 pies 4 pulgadas.
Stacey Herald es una mujer tenaz, y a pesar de su gran discapacidad desde joven procuró llevar una vida convencional llegando a trabajar en un supermercado de su ciudad natal de Dry Ridge, lugar en donde conoció a un joven llamado Will de quien se enamoró y se hizo novia en el año 2000. Se dice que por aquellos días él estudiaba para pastor de una iglesia cristiana. Su noviazgo duró hasta el 2004 año en que se casaron.
La llegada de Kateri
Pero el ser una persona productiva y casada no representaba para Stacey la meta final de su vida, no, había algo que anhelaba más que lo ya logrado: ser madre. Después de casarse ella y su esposo estaban deseando tener familia. A sus 33 años Stacey trajo al mundo a una bebé, Kateri, esto a pesar que los médicos le habían dicho que no podría ser madre puesto que su condición provocaría su muerte durante la gestación debido a que el feto aplastaría su corazón y sus pulmones. Su primogénita vino al mundo con el mismo padecimiento de ella, y su alumbramiento casi la mata.
Correr riesgo por segunda vez
Cuando Stacey se enteró de que estaba embarazada por segunda vez, los médicos le rogaron que abortara. Temían su tamaño y que el tejido cicatrizal de las cesáreas podría resultar fatal. Stacey dijo: “Dijeron que con el tamaño de mi torso, el bebé podría crecer debajo de mis pulmones y asfixiar a mis pulmones y mi corazón y moriríamos las 2.” Pero ella siguió adelante, a pesar de que describe el embarazo como “incómodo“, ya que añadió 20 libras a las 52 libras de su diminuta estructura. Su segunda hija Makya venida al mundo en 2008 nació completamente sana.
Tras dar a luz a su segunda hija ella dijo: “Me sentía como una patata con brazos y piernas.” Stacey, dice que le encanta ser madre, pero no lo habría logrado sin la ayuda de su esposo, diciendo: “Cuando mi hija sonríe, se ilumina toda la habitación. Ella duerme bien, aunque se despierta durante la noche para amamantar. Puedo hacer más cosas con Makya que cualquier madre haría. Todavía puedo tomarla en brazos, aunque no puedo hacerlo con mi hija mayor que ya es más grande. Será extraño cuando ella sea mayor que yo, pero ella siempre será mi bebé. Voy a tomarla en mis brazos tanto como pueda ahora. Sé que no seré capaz cuando ella crezca.“-
Tanto ella como su esposo Will, quien mide 1.80 m., estuvieron seguros que sus hijos fueron un regalo de Dios, por lo que al parecer no les importo el peligro que supuso los embarazos de Stacey. El padecimiento de la calificada como “La madre más pequeña del mundo” le ha impedido desarrollar correctamente sus pulmones, le ha imposibilitado crecer y desarrollarse físicamente, por lo que se moviliza en silla de ruedas.
El Dr. Tinkle dijo: “Ella siente que puede y va a seguir haciendo esto“, dijo. “El consejo médico es que las probabilidades no son un buen resultado. Pero ella ha vencido las probabilidades.”
Tres hijos en tres años
En noviembre de 2009 nació su tercer bebé, esta vez era un varón al cual nombró Malaquías después de ocho meses de gestación. Los médicos del Hospital de Cincinnati, Ohio, decidieron que el alumbramiento fuera en el tiempo descrito por medio de cesárea debido al riesgo que implicaba la continuidad del embarazo. “Es el niño más hermoso que he visto en mi vida. Todo lo que quiero es permanecer a su lado”, dijo la orgullosa madre.
FUENTE: asodispro.com



